Hace unos años, comencé a hacer música o algo así, porque me gustaba lo que salía. De cierta forma jugaba con los sintetizadores creando texturas que de repente me hacían sentido, me producían “algo”, me dejaban pensando. Las juntaba y emergían nuevas realidades. Las escuchaba una y otra vez, como en un trance, y las comencé a acumular, algunas las guardé, otras las subí, y como todo lo digital, otras las perdí.
Esos momentos son únicos para mí, y al compartirlos creo que no deberían haber tenido título ni un contexto que pudiera inducir a algún tipo de pre qualia1. Pero a este le puse vida emergente, porque nació de capas y capas de sonidos que se fueron superponiendo, procesando y generando nuevas combinaciones irreconocibles en sus partes iniciales.
Pon play, cierra los ojos y siente.